La Unidad para las Víctimas continúa respaldando iniciativas productivas lideradas por comunidades afectadas por el conflicto armado. En esta oportunidad, la entidad desarrolló una jornada de fortalecimiento integral dirigida a la Asociación de Caficultores del Alto Sinú (ASOCAFAS), organización integrada por más de 70 familias campesinas que han encontrado en el cultivo de café una oportunidad para reconstruir sus proyectos de vida.
El acompañamiento brindado por la entidad se enfocó en mejorar las capacidades técnicas, organizacionales y comerciales de la asociación, con el propósito de que el proyecto cafetero logre consolidarse como una fuente estable de ingresos y aumente su competitividad en el mercado.
Según explicó la coordinadora del Grupo de Fortalecimiento Estratégico a Emprendimientos de Víctimas, Yineth Rodríguez, durante el último año la Unidad ha trabajado de manera permanente con ASOCAFAS para fortalecer la producción y la comercialización del café, promoviendo la sostenibilidad económica de las familias beneficiarias.
Los productores destacan el respaldo institucional
Los integrantes de la asociación resaltaron que el acompañamiento recibido ha permitido adquirir nuevos conocimientos sobre el manejo técnico del cultivo y fortalecer la organización comunitaria.
Roder Hernández, secretario general de ASOCAFAS, aseguró que las capacitaciones y asesorías han sido fundamentales para mejorar los procesos agrícolas y avanzar en la consolidación del proyecto cafetero que lideran los productores del Alto Sinú.
Una apuesta por la reparación y el desarrollo rural
El fortalecimiento de este emprendimiento cobra especial importancia en el departamento de Córdoba, una región que durante décadas sufrió las consecuencias del conflicto armado, especialmente en el área del Nudo de Paramillo, donde miles de familias fueron víctimas de desplazamientos, amenazas y otros hechos de violencia.
A través de iniciativas productivas como esta, el Gobierno nacional busca impulsar procesos de reparación integral que permitan generar oportunidades económicas, promover la permanencia de las comunidades en el campo y contribuir al desarrollo del sector agropecuario mediante proyectos sostenibles liderados por las propias víctimas.
Café como motor de transformación social
Además de convertirse en una alternativa económica para decenas de familias campesinas, la caficultura representa una oportunidad para fortalecer el tejido social, fomentar la asociatividad y abrir nuevas posibilidades de comercialización para los productores del Alto Sinú, quienes continúan apostándole al desarrollo de sus territorios mediante actividades agrícolas legales y sostenibles.
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