La Unidad para las Víctimas anunció la entrega de recursos por más de 419 millones de pesos a la Universidad del Atlántico, con el propósito de fortalecer las acciones de reparación colectiva y consolidar diversos espacios de construcción de memoria dentro de la institución.
La iniciativa busca que la propia comunidad universitaria asuma el liderazgo de proyectos enfocados en la recuperación del tejido social y el reconocimiento de quienes resultaron afectados por la violencia.
La comunidad universitaria liderará las iniciativas
Como parte de esta estrategia, la universidad tendrá la responsabilidad de administrar directamente distintos programas orientados a la reconstrucción de la memoria institucional y al fortalecimiento de los procesos organizativos.
Entre las acciones previstas se encuentran la puesta en marcha de una escuela de liderazgo. La realización de tres encuentros dedicados a la memoria histórica y la construcción de tres monumentos conmemorativos dentro del campus universitario.
Según la Unidad para las Víctimas, estas medidas pretenden impulsar la participación activa de estudiantes, docentes, trabajadores, pensionados, egresados y familiares de las víctimas.
Un reconocimiento a más de una década de afectaciones
La decisión representa un paso significativo dentro del proceso de reparación colectiva iniciado hace más de una década, luego de que la Universidad del Atlántico fuera reconocida oficialmente como Sujeto de Reparación Colectiva en el año 2014.
La medida surgió como respuesta a los graves hechos ocurridos en el contexto del conflicto armado, entre ellos desapariciones forzadas, homicidios, amenazas, torturas, allanamientos. Así, como diferentes formas de estigmatización que afectaron a la comunidad académica.
El caso de Jorge Adolfo Freytter permanece en la memoria de la institución
Uno de los episodios más dolorosos registrados durante ese periodo fue el asesinato del profesor Jorge Adolfo Freytter, quien fue interceptado por hombres armados el 28 de agosto de 2001 después de finalizar su jornada académica.
El docente, reconocido por su actividad sindical, su defensa de la educación pública y sus denuncias relacionadas con presuntos hechos de corrupción, fue secuestrado, torturado y posteriormente asesinado.
Su caso continúa siendo uno de los símbolos de la lucha por la verdad, la justicia y la reparación dentro de la Universidad del Atlántico. El subdirector de Reparación Colectiva, Amaury Gómez, explicó que la medida pretende fortalecer la autonomía de la comunidad universitaria y convertir los procesos de memoria en herramientas de transformación social.
La estrategia también busca consolidar espacios de participación que permitan preservar la historia de las víctimas y reivindicar el valor de la educación como un escenario de construcción democrática y defensa de los derechos humanos.
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