La evaluación y sistematización de la Política Pública de Educación Preescolar, Básica y Media presentó un balance sobre las transformaciones que ha experimentado el sistema educativo colombiano en los últimos años, destacando avances relacionados con la inclusión, la calidad, la formación integral y la reducción de brechas territoriales.
El proceso fue desarrollado por la Universidad del Magdalena, con el acompañamiento técnico del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación para América Latina y el Caribe (IIPE-UNESCO).
El informe señala que las políticas implementadas durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro han generado resultados en diferentes niveles del sistema educativo y han permitido fortalecer capacidades institucionales y territoriales.
La educación debe evaluarse con base en evidencia
Durante la presentación de los resultados, el ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, destacó la importancia de evaluar las políticas públicas como una herramienta para identificar oportunidades de mejora y orientar las decisiones futuras.
Según el jefe de la cartera educativa, la evaluación permite determinar cuáles son los aspectos que requieren mayor atención y cómo continuar avanzando en el cierre de las brechas que persisten en el país.
El balance plantea, en ese sentido, que la evaluación no debe entenderse como el cierre de una política, sino como un mecanismo para fortalecerla y garantizar que sus resultados puedan mantenerse en el tiempo.
Más de dos millones de niños reciben atención integral
Uno de los principales resultados corresponde a la educación inicial. De acuerdo con la evaluación, más de 2.066.422 niñas y niños reciben atención integral mediante el trabajo articulado entre el Ministerio de Educación Nacional y el ICBF.
A esto se suma la atención de más de 128.000 niños de 3 y 4 años en establecimientos educativos públicos, una estrategia orientada a ampliar el acceso temprano a la educación y contribuir a la reducción de las desigualdades desde los primeros años de vida.
El fortalecimiento de la educación inicial también ha incluido acciones dirigidas a mejorar las capacidades de quienes trabajan en este nivel educativo.
En este proceso se viabilizaron 5.404 cargos docentes, mientras que 10.278 docentes participaron en procesos de formación continua. Además, se consolidaron 97 colectivos pedagógicos y 493 docentes recibieron acompañamiento para desarrollar estrategias de atención educativa itinerante en diferentes territorios.
La formación integral llega a más de 1,3 millones de estudiantes
Otro de los ejes destacados en la evaluación es la formación integral, una estrategia que busca complementar los aprendizajes académicos con experiencias relacionadas con el arte, la cultura, el deporte, la ciencia, la ciudadanía y el bienestar.
Actualmente, más de 1,3 millones de estudiantes participan en este tipo de experiencias en 5.519 establecimientos educativos, ubicados en 978 municipios y en las 96 Entidades Territoriales Certificadas.
El programa, que evolucionó del PTA al PTAFI, amplió considerablemente su cobertura. Pasó de cerca de 3.000 establecimientos educativos y 4.500 docentes tutores a más de 5.500 colegios y más de 6.000 docentes tutores.
Entre 2024 y 2026, el acompañamiento llegó a 9.197 directivos docentes, 150.114 docentes y 160 profesionales y líderes territoriales, consolidando una red nacional orientada a promover cambios en las prácticas pedagógicas.
Recursos proyectados hasta 2036 para garantizar la continuidad
Uno de los aspectos considerados históricos dentro de la evaluación es la creación de un mecanismo financiero destinado a respaldar la continuidad de la formación integral.
Según el balance presentado, existe una inversión proyectada de 2,046 billones de pesos hasta 2036, con el propósito de garantizar la sostenibilidad de esta política educativa durante los próximos años.

La medida busca que las estrategias relacionadas con la formación integral puedan mantenerse más allá de los periodos de gobierno y consolidarse como una política con continuidad para las nuevas generaciones.
Más oportunidades para estudiantes de educación media
La evaluación también registra avances en el fortalecimiento de la educación media. Más de 345.000 estudiantes han participado en programas enfocados en fortalecer sus proyectos de vida, promover iniciativas pedagógicas vinculadas con las necesidades de sus territorios y facilitar el tránsito hacia la educación posmedia y superior.
De manera paralela, más de 900 establecimientos educativos han establecido convenios con instituciones de educación superior para ampliar las posibilidades de formación técnica, tecnológica y universitaria.
Estas alianzas han beneficiado a 123.000 estudiantes de 427 municipios, ampliando las oportunidades de continuidad educativa para jóvenes de diferentes regiones del país.
La educación rural busca evitar que los jóvenes abandonen sus territorios
Otro de los componentes destacados corresponde al fortalecimiento de los Sistemas Integrados de Educación Media y Superior (SIMES).
La estrategia ha permitido que más de 201.000 adolescentes y jóvenes de 427 colegios públicos rurales, ubicados en 22 territorios, puedan continuar sus trayectorias educativas sin tener que abandonar sus comunidades.
Como parte de este proceso también se crearon 2.329 nuevos cargos docentes, con el propósito de fortalecer la oferta educativa y responder a las necesidades particulares de los territorios rurales.
El fortalecimiento de la labor docente, otro de los pilares
El balance presentado también destaca las medidas relacionadas con la dignificación del trabajo de maestros y maestras. Durante el periodo evaluado se crearon 12.722 nuevos cargos docentes, mientras que más de 106.000 educadores participaron en procesos de ascenso y reubicación salarial.
En materia de formación avanzada, se otorgaron 6.792 becas para programas de licenciatura, especialización, maestría y doctorado. Además, se proyectaron otros 1.500 cupos destinados a continuar fortaleciendo la preparación profesional del cuerpo docente.
Nuevas Escuelas Normales y fortalecimiento de la formación docente
La estrategia también contempla acciones para fortalecer la formación de quienes se preparan para ejercer la docencia.
Colombia cuenta actualmente con cinco nuevas Escuelas Normales Superiores, mientras se desarrollan 34 proyectos con enfoque rural y 14 iniciativas de acompañamiento.
Además, otros 13 establecimientos educativos se encuentran en proceso de convertirse en Escuelas Normales Superiores, ampliando las posibilidades de formación para futuros maestros.
Más acompañamiento a los territorios
La evaluación identificó también avances en el fortalecimiento de las capacidades de las entidades territoriales responsables de la educación.
La estrategia permitió brindar atención directa y especializada a 71 Entidades Territoriales Certificadas, mientras que otras 97 entidades recibieron acompañamiento integral.
El propósito de estas acciones es mejorar la gestión educativa y facilitar que las decisiones respondan a las condiciones sociales, culturales y geográficas de cada región.
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La evaluación también identifica desafíos
Aunque el balance destaca avances importantes, el proceso de evaluación también plantea retos para garantizar que las transformaciones alcanzadas puedan mantenerse y ampliarse.
Entre los principales desafíos se encuentran mejorar la coordinación entre las instituciones y sectores involucrados, continuar cerrando las brechas territoriales, ampliar la cobertura con criterios diferenciales y fortalecer los sistemas de monitoreo y seguimiento.
También se plantea la necesidad de armonizar los sistemas de información y continuar ajustando los currículos bajo una perspectiva de trayectoria educativa, teniendo en cuenta la diversidad de los territorios y las características particulares de sus comunidades.
Tres aprendizajes para el futuro de la educación
El proceso de evaluación deja tres conclusiones centrales para la política educativa del país. La primera es que evaluar una política pública permite fortalecerla y mejorarla a partir de la evidencia, en lugar de asumir la evaluación como el punto final de una estrategia.
El segundo aprendizaje está relacionado con la diversidad territorial. El informe reconoce que las diferencias entre regiones pueden convertirse en una oportunidad para diseñar soluciones educativas más pertinentes y adaptadas a las necesidades de cada comunidad.
Finalmente, la evaluación destaca la importancia de crear capacidades institucionales que permanezcan en el tiempo y permitan que el Estado, los territorios y las comunidades educativas continúen trabajando de manera conjunta.
Un sistema educativo con avances y retos pendientes
Los resultados presentados muestran un panorama de avances en áreas como educación inicial, formación integral, educación rural, fortalecimiento docente y acceso a la educación media y superior.
Sin embargo, el propio proceso de evaluación advierte que todavía existen desafíos para garantizar la sostenibilidad de las políticas y avanzar en la reducción de las desigualdades educativas.
El reto hacia los próximos años será consolidar los avances alcanzados, fortalecer la gestión basada en evidencia y garantizar que las oportunidades educativas lleguen de manera efectiva a todos los territorios.
Con este balance, el Ministerio de Educación Nacional plantea la necesidad de continuar construyendo una política educativa con capacidad de adaptación y permanencia, en la que la calidad, la inclusión y el derecho a la educación sean ejes fundamentales para el desarrollo de las nuevas generaciones.
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