El debate sobre las cifras oficiales del mercado laboral en Colombia volvió a ocupar la agenda pública luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) respondiera a un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Antioquia que planteó diferencias entre los indicadores de formalidad laboral y los registros de aportes a la seguridad social.
La entidad estadística sostuvo que sus metodologías cumplen con estándares internacionales y reiteró que la información utilizada para medir el empleo en el país es de acceso público, verificable y técnicamente sustentada.
El origen de la controversia
La discusión surgió a partir del estudio «¿Tenemos más o menos formalidad laboral? La historia con las cifras del DANE versus los registros de pago de seguridad social», elaborado por un investigador de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia.
El documento compara los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) con bases administrativas como la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA), encontrando diferencias en la medición de la formalidad laboral.
Sin embargo, el DANE afirmó que ambas fuentes responden a metodologías distintas y miden fenómenos diferentes, razón por la cual no pueden compararse de manera directa.
Dos fuentes con metodologías distintas
Según explicó la entidad, la GEIH recopila información mediante encuestas realizadas a los hogares colombianos, registrando la actividad laboral reportada por los ciudadanos.
En contraste, la PILA refleja exclusivamente los aportes efectuados al sistema de seguridad social, por lo que existen diferencias conceptuales entre ambas herramientas estadísticas.
Para el DANE, estas variaciones no constituyen evidencia de errores en las cifras oficiales, sino una consecuencia natural de utilizar instrumentos diseñados para propósitos distintos.
La actualización metodológica que, según el DANE, no fue considerada
Uno de los principales argumentos de la entidad es que el estudio académico no incorporó la denominada Actualización del Marco 2018, implementada en la Gran Encuesta Integrada de Hogares desde 2021 y publicada oficialmente.
De acuerdo con el organismo, este ajuste metodológico resulta indispensable para interpretar correctamente la evolución de los indicadores laborales y explica buena parte de las diferencias señaladas por los investigadores.
Invitación a un debate técnico
El DANE informó que antes de la divulgación pública del estudio remitió observaciones técnicas a sus autores e incluso los invitó a revisar conjuntamente la información estadística.
La entidad aseguró que esa invitación continúa abierta y manifestó que espera que el intercambio se mantenga dentro del ámbito académico y metodológico, privilegiando el análisis técnico sobre cualquier interpretación política.
Defensa de la independencia estadística
En medio de la controversia, la directora del DANE, Piedad Urdinola, reiteró que las estadísticas oficiales no responden a intereses gubernamentales ni políticos, sino a criterios técnicos reconocidos internacionalmente.
La entidad recordó que sus metodologías, bases de datos y documentos técnicos están disponibles para investigadores, organismos internacionales, medios de comunicación y ciudadanía en general, siguiendo las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La discusión sobre las cifras de empleo trasciende el ámbito académico, ya que los indicadores laborales sirven como base para el diseño de políticas públicas, decisiones económicas y análisis del comportamiento del mercado de trabajo.
Por ello, el DANE insistió en que cualquier cuestionamiento debe sustentarse en criterios metodológicos sólidos y con pleno conocimiento de las características de cada fuente de información, con el propósito de preservar la confianza en las estadísticas oficiales del país.
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