Tras casi una década de retrasos y contratos fallidos, el Gobierno Nacional entregó en Riosucio (Caldas) una institución educativa completamente nueva que beneficiará a más de 1.100 estudiantes y cierra uno de los capítulos más críticos de la infraestructura escolar en el país
Lo que durante mucho tiempo fue sinónimo de abandono y frustración para la comunidad educativa de Riosucio hoy comienza a escribir una historia distinta. La Institución Educativa Normal Superior Sagrado Corazón – Sede Principal fue entregada oficialmente luego de años marcada por incumplimientos, obras inconclusas y estructuras que nunca cumplieron su función.
La obra, que llegó a ser catalogada como un “elefante blanco”, fue ejecutada por el Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE) bajo la dirección del Ministerio de Educación Nacional, con una inversión total de $25.005 millones. El 78,2 % de los recursos fueron aportados por el Gobierno Nacional y el 21,8 % restante por las entidades territoriales.
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Un colegio construido desde cero
Más que una remodelación, el proyecto implicó la construcción total de una nueva institución educativa, con un área intervenida de 5.226 metros cuadrados, diseñada para responder a las necesidades actuales de formación.
La nueva sede cuenta con:
| 31 aulas nuevas, incluidas 3 de preescolar y 28 de básica y media |
| Aula de bilingüismo |
| Biblioteca |
| Laboratorio integrado |
| Aula de tecnología, innovación y multimedia |
| Comedor y cocina escolar |
| Zonas administrativas |
Estas condiciones permitirán mejorar los procesos pedagógicos y ofrecer entornos adecuados para 1.180 niños, niñas y jóvenes del municipio.
Un proyecto que simboliza el fracaso… y el rescate
El caso de la Normal Superior Sagrado Corazón es uno de los más representativos de la crisis de infraestructura educativa que vivió el país durante años. El proyecto inició en 2017, bajo la ejecución del Consorcio Mota-Engil, que apenas alcanzó un 38 % de avance. La estructura levantada fue posteriormente demolida en su totalidad, al no cumplir con las normas técnicas exigidas.
Luego, la obra pasó a manos de una unión temporal que no ejecutó ningún avance, dejando nuevamente el proyecto paralizado. No fue sino hasta 2022, en el actual Gobierno, cuando se reasignó, se realizaron nuevos estudios y diseños, y se reactivó completamente la construcción desde cero.
Avances por gobiernos: una radiografía del atraso
El historial de ejecución evidencia las dificultades estructurales del proyecto:
| Gobierno Santos: 38 % Gobierno Duque: 5 % Gobierno Petro: 95 % |
Las cifras reflejan no solo los retrasos acumulados, sino también el impulso definitivo que permitió finalizar la obra y entregarla a la comunidad.
Más que un colegio, una lección institucional
La entrega de esta institución no es solo una buena noticia para Riosucio; es también una lección sobre los costos del abandono estatal y la mala planeación. Durante años, estudiantes y docentes vieron cómo un proyecto clave se convertía en símbolo de promesas incumplidas y recursos mal ejecutados.
El rescate de la Normal Superior Sagrado Corazón demuestra que sí es posible recuperar obras fallidas, pero también deja claro que el país no puede seguir normalizando que la infraestructura educativa se detenga por años sin responsables claros.
Hoy, el nuevo colegio representa dignidad, oportunidades y condiciones reales para la educación. El reto, hacia adelante, será garantizar mantenimiento, vigilancia y continuidad, para que este renacer no vuelva a convertirse en otra historia de abandono.
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