Con una inversión superior a los $22 mil millones, el Ministerio de Educación culminó obras de infraestructura escolar en Uribia y Maicao, priorizando a comunidades indígenas y el fortalecimiento del Programa de Alimentación Escolar
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Educación, culminó un ambicioso plan de infraestructura educativa que en cerca de 18 meses permitió la construcción, ampliación y adecuación de siete instituciones en los municipios de Uribia y Maicao. Las obras benefician directamente a más de 7.800 niñas, niños y jóvenes, en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas y afrodescendientes.
Las nuevas sedes cuentan con aulas modernas, comedores escolares, cocinas, baterías sanitarias y dotación pedagógica, además de espacios para la recreación y el bienestar estudiantil. El proyecto se articula con la estrategia Sistemas Integrados de Educación Media y Superior (SIMES) y con una amplia cobertura del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Puedes leer: Dragon Ball Super confirma nuevo arco animado: La Patrulla Galáctica entra en producción oficial
Inversiones que transforman a Uribia
En la Alta Guajira fue entregada la Institución Educativa Villa Fátima – sede principal, obra que demandó una inversión de $4.555 millones y que dispone de 22 aulas, comedor escolar y áreas complementarias para 583 estudiantes, de los cuales el 97 % pertenece a pueblos indígenas.
En este mismo sector se inauguró la sede Taguaira, con recursos por $2.316 millones, ocho aulas y servicios integrales para 270 estudiantes, con 99 % de población indígena y cobertura total del PAE, consolidándose como un referente de educación con enfoque étnico.
También se puso al servicio el Centro Educativo Rural Valle del Parashi, con inversión de $3.481 millones. La institución cuenta con 16 aulas y espacios dotados para 760 estudiantes, 80 % de ellos indígenas, fortaleciendo la educación rural y técnica.
Otra de las obras es el Centro Etnoeducativo Rural La Flor de Patajatamana (sede Aliapa–Wepiapa), donde se destinaron $2.092 millones para beneficiar a 370 estudiantes, el 94 % de origen indígena.
Apuesta por la formación técnica
Entre los proyectos de mayor impacto destaca la Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria Juyasirain, que recibió $6.255 millones para habilitar 46 aulas y áreas especializadas que atienden a 3.287 estudiantes. La sede impulsa la formación agropecuaria y productiva, clave para el desarrollo del territorio.
En el corregimiento de Nortechón se mejoró la Institución Técnica Agropecuaria Marco Tulio Montiel Uriana, con $1.389 millones invertidos en escenarios recreativos para 1.200 estudiantes, reconociendo el deporte como factor de permanencia escolar.
Maicao también avanza
En el municipio de Maicao fue entregada la Institución Educativa No.1 – sede Norberto Iguarán, con inversión de $1.993 millones. La obra beneficia a 210 estudiantes, con presencia de población afrodescendiente e indígena y cobertura del 84 % en el PAE.
De manera complementaria, el Ministerio de Educación y Findeter ejecutaron obras de adecuación en sedes rurales afectadas por la ola invernal. En la Institución Etnoeducativa Media Luna (Uribia) y en el Internado Rural Dumingueka (Dibulla) se instalaron sistemas eléctricos y energía fotovoltaica, impactando a cerca de 950 miembros de la comunidad educativa.
Seguimiento a nuevos proyectos
El Ministerio realizará recorridos de verificación en Uribia y Maicao y dará continuidad a iniciativas como la I.E. Nuestra Señora de Fátima – sede Yawaca en Manaure, donde avanzan obras por etapas para atender población mayoritariamente indígena.
Con estas acciones, el Gobierno reafirma su apuesta por una educación pública digna y con enfoque territorial, que reconoce la diversidad étnica y busca garantizar oportunidades reales para las nuevas generaciones de La Guajira.
Realice su donación en Noticias La Voz Realities
Con tu aporte, apoyas el periodismo independiente y alternativo dando clic en el botón de BOLD:
