El encuentro cultural reunió a líderes sociales, sectores comunitarios y expresiones folclóricas en respaldo a las candidaturas del Frente Amplio y la Cámara Afro
Entre tambores, comparsas y banderas multicolores, Barranquilla fue escenario de “La Carnavalada al Máximo”, un evento que combinó cultura popular y debate político para respaldar la candidatura de Máximo Noriega por el Frente Amplio y de Liner Campo a la Cámara Afro por el Partido Ecologista.
La jornada se convirtió en un espacio de diálogo con comunidades, organizaciones sociales y ciudadanía que, al ritmo del folclor caribeño, reiteraron su apuesta por la continuidad del proyecto político liderado por el presidente Gustavo Petro Urrego.
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“El Cambio debe echar raíces en el territorio”
Durante su intervención, Máximo Noriega subrayó que el proceso de transformaciones iniciado en el país necesita consolidarse desde las regiones.
El Cambio no puede quedarse en los discursos; debe sentirse en los barrios, en el empleo, en la cultura y en la dignidad de nuestra gente – expresó el candidato ante centenares de asistentes.
Noriega destacó además el papel de los movimientos sociales y comunitarios en la construcción de una agenda que priorice la justicia social, la protección ambiental y las oportunidades para la juventud.
Respaldo a la representación afro
El encuentro también sirvió para ratificar el apoyo a Liner Campo, aspirante a la Cámara Afro, a quien Noriega calificó como una voz necesaria para defender los derechos de las comunidades negras y raizales.
Campo, por su parte, afirmó que su candidatura representa “la lucha histórica por la inclusión real, el reconocimiento cultural y el desarrollo con identidad”.
Más allá del componente político, la Carnavalada exaltó el trabajo de lideresas y líderes sociales del Atlántico, cuyas labores en educación, deporte y cultura fueron reconocidas públicamente. Las presentaciones folclóricas, cargadas de ritmos carnavaleros, recordaron que la cultura es también un escenario de resistencia y participación ciudadana.
Un mensaje de unidad
El evento concluyó con un llamado a fortalecer la organización popular de cara a las próximas elecciones y a convertir la alegría del Caribe en motor de transformación social.
Para los asistentes, la Carnavalada no fue solo una fiesta: fue la demostración de que la política también puede construirse desde la identidad, el arte y la esperanza.
