La experiencia de Néstor Gorosito le ganó a la poca experiencia técnica de Fernando Gago que en casa y por penaltis quedó nuevamente fuera de la fase de grupo de la Libertadores
Boca Juniors es reconocido como un equipo copero a nivel mundial, pero en las dos últimas temporadas se ha vuelto costumbre quedar afuera de la fase de grupo de una Copa Libertadores. En esta ocasión, sufrió una histórica eliminación por parte de Alianza Lima de Perú. Un club considerado la cenicienta de estos torneos, pero que demostró mejor ordenamiento que Boca y que a pesar de la gran inversión que realizó el xeneize, en la Bombonera del torneo se despidió.
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El editorial del profe Venera: ¿El problema es el proceso futbolístico en Boca o Juan Román Riquelme?
Sin lugar a duda, se debe un espacio para hablar de la dirección del club, Juan Román Riquelme. Si bien, dio las herramientas para llegar más lejos en la CONMEBOL Libertadores tras invertir la suma de 25 millones de dolares, ya son varios años en donde ha implementado cambios y estos no generan un título internacional para las vitrinas de uno de los clubes más ganadores de torneos internacionales de Sudamérica.
Desde el año 2010, Boca Juniors no consigue un título internacional. Una situación que ha generado molestias en el mundo Boca y muchas críticas de la prensa argentina hacia los directores técnicos. Sin embargo, el tiempo sin tener favoritismo en el ámbito continental, hace pensar que en el club puede faltar un proceso independientemente de la inversión del club. Muy buenos antecedentes existen de llevar a cabo está figura.
Por ejemplo, en la época dorada de Carlos Bianchi, donde alcanzó a ganar una final intercontinental ante Real Madrid, Boca contó con un proceso futbolístico. Es decir, llegar a forjar un equipo acostumbrado a títulos continentales requirió de jóvenes jugadores que requerían un tiempo de trabajo para lograrlo. A pesar de ello, se ha pensado que la solución está en los refuerzos. Situación que sin duda, ha ocasionado la perdida de ese ADN copero de otras décadas.
¿Se equivocó Gago en dirigir a un Boca Juniors que no cree en los procesos?
Independientemente del presente de Boca Juniors en el torneo local, el problema es solucionar la ambición futbolística de un club que siempre quiere pelear los torneos internacionales. Los encuentros con Alianza Lima demostraron que la experiencia de Néstor Gorosito, quien tiene pasado en River Plate y que para él siempre será un placer vencer a Boca, demostró que, si un equipo tiene una inyección de saber jugar este tipo de torneos, puede brillar.
Si bien, Fernando Gago sabe lo que es jugar este tipo de torneos y que en su época de jugador lució la camiseta de la Selección Argentina, debió aterrizar en la realidad del fútbol moderno, pero también de la experiencia. Al parecer, esa responsabilidad también debería recaer en Riquelme, pues si lo sabe bien, debería continuar Gago en la dirección técnica, situación que por la histórica eliminación por penaltis ante Alianza Lima, se debe estar analizando.
¿Debería Riquelme darle continuidad y toque de autoridad a Gago?
El cuadro Xeneize deberá jugar a mediados de años el mundial de clubes. Esto contando que llegaría sin ganar un título continental en la última década. Si Gago sale, dentro del concepto de mostrar un proceso que arme desde lo futbolístico y lo táctico un equipo compacto y, que pueda hacer una buena presentación, seria pensar en una ilusión.
Si dentro del análisis, vamos a culpar a técnicos, indiscutiblemente no se va a generar responsabilidad dentro de la plantilla. Un ADN dentro del mundo Boca significa, saber que representa usar la camiseta Xeneize, es decir, tener un sentido de pertenecía, entender que representa el club. Por ejemplo, para cualquier futbolista fuera del territorio argentino, jugar en Boca es jugar para un grande, ese sentir debería permanecer tanto en las victorias como en las derrotas. Si salen constantemente los técnicos, ese sentimiento llamado ‘Mundo Boca’, pierde sentido.
Antes de la emotividad por la eliminación, se debe recordar que Boca no viene costumbrado a jugar bien los torneos continentales. De hecho, no se ha mostrado cómodo en lo colectivo, no se ve esa ambición de aquella época dorada, donde jugar con Boca en estos torneos, era de temer. Lo pueden decir entrenadores europeos que fueron derrotados por este club.
Alianza Lima se mostró como un pequeño gigante ante un grande en decrecimiento futbolístico
La razón por la cual, Alianza Lima avanza tiene que ver mucho con la experiencia de Gorosito con el club. Lleva poco tiempo con el equipo, pero se notó que le agregó algo que ha olvidado Boca, ambición y garra dentro del campo de juego. Ese estilo que caracterizó mucho a los equipos argentinos llevado a un club peruano que hacia tiempo no celebraba ante clubes históricos por copas.
Es importante recordar que el presente del fútbol peruano no es muy bueno, pero que un club histórico como Alianza Lima, adquirió a un veterano como Paolo Guerrero, que quizás, viene ayudando mucho al estratega argentino durante esta travesía. Es decir, lo que en poco tiempo busca un club como Alianza, debería buscar un grande como Boca.
El crecimiento de Alianza Lima puede llegar, habría que esperar si alcanza a ir a instancias de fase de grupo, antes debe jugar contra Deportes Iquique de Chile. Equipo que viene de eliminar por la misma instancia a Independiente Santa Fe en la ciudad de Bogotá. Pero, sin duda llegará como favorito.
Si Gago continua, Riquelme pensó en el verdadero Mundo Boca
Saber si el ADN Boca se recuperará indiscutiblemente dependerá de Juan Román Riquelme, una persona a quien poco le gusta la opinión de la prensa. Eso ha sido evidente, pero que debería aceptar la critica, sobretodo si está tiene los argumentos mostrados por el club en el campo de juego. Si realmente desea hacer un buen mundial de clubes y sumado a ello, empezar a pensar en el Mundo Boca, entonces Fernando Gago debería continuar.
Las razones tienen que ver con el compromiso de los jugadores, si algunos continúan, aceptarían el proceso. Pero si otros salen, deberían llegar quienes se sumen al proceso. Solo así, tendríamos argumentos para culpar a un cuerpo técnico de un fracaso. De esta manera y de no darse los resultados, ya podríamos darle la razón a Riquelme.
Lo cierto es que, Boca se aleja cada día más de ser el equipo copero que era. Al hincha le duele, algunos lo aceptan, pero desean recuperar su época de gloria. Si se sabe que las comparaciones son odiosas, pero, el clásico rival, le ha dado continuidad a Marcelo Gallardo, y ha funcionado. Además de sumar que, cuando hubo cambios, se seguía un proceso de formación.
Lastimosamente, se vivió una noche con una histórica eliminación de Boca en la CONMEBOL Libertadores. Existe mucha incertidumbre por el futuro de su técnico, existen muchas explicaciones no dada por sus decisiones técnicas. Pero la más preocupante, no saber cuando volverá el ADN del Mundo Boca.