El Gobierno nacional continúa fortaleciendo su estrategia para combatir el hambre en Colombia, esta vez con avances significativos en el departamento del Atlántico.
A través del Departamento para la Prosperidad Social, se consolida la implementación del programa Hambre Cero, una iniciativa que busca garantizar el acceso a alimentos a las poblaciones más vulnerables del país, bajo un enfoque de derechos y equidad social.
La intervención se concentra en municipios estratégicos como Soledad, Malambo y Santo Tomás, donde más de 2.800 hogares ya reciben atención directa.
Estas acciones están dirigidas principalmente a familias en condición de pobreza y vulnerabilidad, con especial énfasis en mujeres cabeza de hogar, quienes desempeñan un papel clave en la sostenibilidad alimentaria de sus núcleos familiares.
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Alimentación con enfoque integral
La estrategia no se limita a la entrega de alimentos. Incluye paquetes nutricionalmente balanceados acompañados de procesos de educación alimentaria, lo que busca promover hábitos saludables y sostenibles en el tiempo.
Además, el programa fomenta el fortalecimiento comunitario, articulando esfuerzos con pequeños productores locales y economías regionales, lo que permite dinamizar el territorio y avanzar hacia la soberanía alimentaria.
Uno de los cambios más relevantes de Hambre Cero es su enfoque. El Gobierno ha planteado la transición de un modelo asistencial hacia uno basado en la garantía de derechos fundamentales.
Esto implica reconocer la alimentación como un derecho esencial, ligado a la dignidad humana, la igualdad y la protección de poblaciones históricamente excluidas, como mujeres, niños, niñas y adolescentes.
Impacto en desarrollo social y equidad para el departamento del Atlántico
La implementación de esta estrategia también contribuye al cumplimiento de metas globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en la lucha contra la pobreza, la reducción de desigualdades y la promoción del bienestar.
En el Atlántico, estas acciones buscan no solo mitigar el hambre, sino también generar condiciones para un desarrollo social más equitativo y sostenible. Bajo la administración del presidente Gustavo Petro, el programa Hambre Cero se posiciona como una de las apuestas centrales para garantizar derechos básicos en el país.
Desde el Ejecutivo se insiste en que ninguna familia debería enfrentar la falta de alimentos, y que el Estado debe jugar un papel activo en la reducción de estas brechas.
Atlántico, territorio clave en la lucha contra el hambre
El departamento del Atlántico se consolida como uno de los focos prioritarios de esta estrategia nacional, evidenciando avances concretos en la atención a comunidades vulnerables.
La continuidad y expansión del programa serán determinantes para evaluar su impacto real en la reducción de la inseguridad alimentaria en el país.
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