En el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, el Gobierno nacional presentó un balance que evidencia el papel de la tecnología como herramienta clave para la reparación social. Entre 2023 y 2026, más de 37.000 víctimas del conflicto armado han sido sensibilizadas en competencias digitales, como parte de una estrategia orientada a cerrar brechas y fortalecer los territorios históricamente afectados por la violencia.
Esta iniciativa no solo apunta a la inclusión tecnológica, sino que se consolida como un mecanismo para dignificar a las víctimas, amplificar sus voces y contribuir a la reconstrucción del tejido social en distintas regiones del país.
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Conectividad y formación: pilares para la inclusión y la memoria
El balance del Ministerio TIC revela que, en total, más de 1,1 millones de colombianos han participado en procesos de sensibilización digital, lo que refleja un esfuerzo masivo por democratizar el acceso a la tecnología. Dentro de este universo, las víctimas del conflicto ocupan un lugar prioritario, evidenciando un enfoque diferencial en la política pública.
Además, más de 2.700 personas han recibido formación directa en habilidades digitales, incluyendo cientos de víctimas, mientras que el impacto se amplía con la capacitación de más de 7.500 docentes, quienes a su vez han llevado este conocimiento a más de 756.000 estudiantes en todo el país. Este efecto multiplicador fortalece la educación y garantiza que las nuevas generaciones accedan a herramientas clave para su desarrollo.
Fortalecimiento comunitario y reconstrucción del tejido social
Más allá de la formación técnica, el Gobierno ha impulsado procesos de comunicación comunitaria enfocados en organizaciones de víctimas. Con una inversión que supera los $2.000 millones, se han desarrollado más de 30 iniciativas que buscan visibilizar las narrativas de las comunidades afectadas por el conflicto.
Estas acciones permiten que las víctimas no solo accedan a herramientas digitales, sino que también puedan contar sus historias, preservar la memoria colectiva y participar activamente en espacios digitales. Actualmente, se mantienen procesos en marcha que continúan fortaleciendo estos objetivos en diferentes territorios.
Internet en zonas rurales: cerrar brechas históricas
Uno de los avances más significativos ha sido la entrega de más de 1,2 millones de sesiones gratuitas de internet en zonas rurales y municipios PDET, regiones donde el acceso a la conectividad ha sido históricamente limitado.
Este esfuerzo no solo facilita el acceso a la información, sino que también abre oportunidades en educación, emprendimiento y participación ciudadana, factores esenciales para avanzar en procesos de equidad y desarrollo territorial.
Comunicación y memoria: herramientas para la reparación integral
El acompañamiento del Ministerio TIC también se ha extendido a procesos de reparación colectiva mediante la producción de contenidos audiovisuales y el fortalecimiento de medios comunitarios. Estas iniciativas permiten a las comunidades reconstruir sus relatos, visibilizar sus realidades y consolidar procesos de memoria histórica.
La tecnología, en este contexto, deja de ser únicamente una herramienta técnica para convertirse en un instrumento de transformación social, capaz de conectar a las comunidades con nuevas oportunidades y escenarios de participación.
Inclusión digital como camino hacia la paz
Desde el Gobierno se insiste en que la inclusión digital es un componente fundamental dentro de la reparación integral a las víctimas. La conectividad, la formación y el fortalecimiento comunitario se integran como pilares de una estrategia que busca no solo cerrar brechas, sino también contribuir a la construcción de paz en Colombia.
En un país marcado por décadas de conflicto, estas iniciativas representan un paso concreto hacia la dignificación de las víctimas, demostrando que la tecnología puede ser una aliada clave en la transformación de los territorios y en la construcción de un futuro más equitativo.



