La graduación del Curso Extraordinario N.° 81 en la Escuela de Soldados Profesionales marca el cierre de año con una apuesta por la formación integral, la disciplina y la vocación de servicio en el Ejército Nacional
Con una ceremonia cargada de simbolismo histórico, la Escuela de Soldados Profesionales SL Pedro Pascasio Martínez Rojas culminó el año académico con la graduación de 2.882 nuevos soldados profesionales, pertenecientes al Curso Extraordinario N.° 81 Salamanca Rodríguez Edinson.
El acto fue presidido por el brigadier general Federico Mejía, director del Centro Nacional de Entrenamiento, y tuvo como eje central la evocación de la Batalla de Ayacucho, un referente de la gesta libertadora que buscó resaltar los valores de disciplina, coraje y compromiso que hoy se esperan de quienes integran las filas del Ejército Nacional.
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Formación intensiva para un país en transformación
Durante dos meses de entrenamiento exigente, los graduandos recibieron preparación táctica, operativa y humana, orientada a fortalecer sus capacidades en escenarios de seguridad, control territorial y apoyo a la población civil.
Esta formación responde a las necesidades actuales del país, donde el rol del soldado profesional va más allá del combate e incluye labores de protección comunitaria, atención a emergencias y presencia institucional en regiones históricamente afectadas por el conflicto.
Soldados preparados para salvar vidas
Uno de los elementos más destacados del proceso formativo fue la certificación de 122 soldados como Socorristas Militares, una especialidad que los habilita para actuar en situaciones de emergencia, desastres naturales y misiones de apoyo humanitario.
Este componente refuerza el enfoque integral del Ejército, que busca consolidar una fuerza preparada no solo para la defensa, sino también para la preservación de la vida y el acompañamiento a las comunidades en momentos críticos.
Reconocimiento al mérito y la excelencia
Durante la ceremonia también se exaltó el desempeño académico y disciplinario de los primeros puestos del curso. Los soldados profesionales Henry Javier Córdova Moreno, Gilmar Yesid Furnieles Vásquez, Brayan Stiven Quiroga Guzmán y Sergio Armando Téllez Navarrete recibieron distinciones especiales por su rendimiento sobresaliente, convirtiéndose en referentes de liderazgo y compromiso institucional.
Seguridad, formación y legitimidad institucional
La graduación de este nuevo contingente no es un hecho menor. En un contexto nacional marcado por debates sobre seguridad, presencia estatal y confianza institucional, la incorporación de casi 3.000 soldados profesionales evidencia una apuesta del Ejército por fortalecer su capacidad operativa con personal mejor preparado y con mayor sensibilidad frente a los desafíos sociales y humanitarios del país.
La inclusión de formación en socorrismo militar y el énfasis en valores históricos buscan responder a una exigencia creciente de legitimidad: un Ejército cercano a la ciudadanía, respetuoso de los derechos humanos y capaz de adaptarse a escenarios complejos y cambiantes.
Más allá del acto ceremonial, esta graduación plantea una pregunta de fondo: cómo lograr que la preparación militar se traduzca en mayor seguridad, estabilidad territorial y construcción de confianza en regiones donde la presencia del Estado sigue siendo frágil.
Un cierre de año con mensaje institucional
Con este acto, el Ejército Nacional cierra el año reafirmando su compromiso con la formación de hombres disciplinados, preparados y con vocación de servicio. Los soldados del Curso Extraordinario N.° 81 se incorporan ahora a distintas unidades del país, llevando consigo no solo un entrenamiento riguroso, sino la responsabilidad de representar al Estado colombiano en los territorios donde más se les necesita.
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