El país enfrenta una de las emergencias naturales más graves de los últimos años después del terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó.
El movimiento ocurrió hacia las 7:34 de la mañana y, debido a su magnitud y profundidad, fue sentido en buena parte del territorio nacional e incluso en zonas de Ecuador. Las primeras horas estuvieron marcadas por reportes de edificios afectados, estructuras colapsadas, interrupciones en aeropuertos y personas atrapadas bajo los escombros.
El balance de víctimas continúa en actualización. Reportes iniciales hablaban de 111 fallecidos, mientras información posterior elevó la cifra a 132 muertos y más de 570 heridos, por lo que las autoridades continúan verificando el impacto del desastre.
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Pereira, Cali, Manizales y Chocó, entre las zonas más golpeadas
Aunque el epicentro estuvo en el Chocó, los efectos del terremoto se extendieron por una amplia zona del occidente y centro del país. Risaralda, Valle del Cauca y Chocó aparecen entre los departamentos con mayores afectaciones, mientras también se reportaron daños en Manizales y otras localidades del Eje Cafetero.
En Pereira se registraron colapsos estructurales y daños en diferentes edificaciones. La ciudad, ubicada relativamente cerca del epicentro, se convirtió en uno de los principales puntos de atención de los organismos de emergencia.
En Cali también se reportaron estructuras colapsadas y personas que podrían encontrarse atrapadas, lo que activó el despliegue de equipos especializados de búsqueda y rescate.
Manizales tampoco escapó a la fuerza del movimiento. Entre los daños reportados se encuentra la afectación de la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, uno de los principales referentes arquitectónicos de la ciudad.
El Gobierno activa la respuesta nacional
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Abelardo de la Espriella se trasladó a Bogotá para encabezar la respuesta institucional.
El mandatario convocó un Puesto de Mando Unificado en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y señaló que la prioridad inmediata es localizar y rescatar a las personas que permanecen bajo estructuras colapsadas.
La emergencia involucra a varios departamentos y más de una veintena de municipios, mientras los organismos de socorro avanzan en la evaluación de daños. La situación es especialmente compleja en zonas rurales del Chocó, donde las dificultades de acceso por carretera hacen necesario utilizar rutas aéreas o fluviales.
Más de 1.500 viviendas afectadas
Los primeros balances oficiales daban cuenta de una emergencia de grandes dimensiones. Entre las afectaciones reportadas se encontraban 1.575 viviendas, además de centros de salud, instituciones educativas y espacios comunitarios.
También se contabilizaron decenas de edificaciones colapsadas y carreteras afectadas. Estas cifras, sin embargo, están sujetas a modificaciones debido a que las autoridades continúan ingresando a zonas que permanecían incomunicadas o cuyo acceso había sido limitado después del terremoto.
Ejército despliega equipos especializados de rescate
Las Fuerzas Militares activaron unidades especializadas para apoyar las labores de emergencia. El Ejército movilizó pelotones de soldados entrenados en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, acompañados de equipos especializados y perros capacitados para localizar personas atrapadas.
La operación busca llegar rápidamente a los lugares donde existen reportes de sobrevivientes o personas desaparecidas.
En una emergencia de este tipo, las primeras horas resultan determinantes. Por eso, los equipos de rescate trabajan contra el tiempo mientras continúan las réplicas y las evaluaciones de seguridad estructural.
Aeropuertos también resultaron afectados
El terremoto provocó alteraciones en el transporte aéreo. La Aeronáutica Civil reportó afectaciones en más de diez aeropuertos y suspensión temporal de operaciones en terminales como las de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.
Las autoridades aeroportuarias realizan inspecciones para determinar las condiciones de las pistas, terminales y demás instalaciones antes de permitir el retorno completo de las operaciones.
Colombia recibe ofertas de ayuda internacional
La dimensión de la tragedia provocó reacciones internacionales. Estados Unidos manifestó su disposición para apoyar a Colombia, mientras Ecuador ofreció un equipo de rescatistas acompañado de perros especializados y equipos para participar en las labores de emergencia.
Otros países de la región también expresaron solidaridad y ofrecieron asistencia. La Organización de Naciones Unidas, por su parte, manifestó su disposición para apoyar las acciones que requiera Colombia.
¿Por qué se sintió tan fuerte y tan lejos del epicentro?
El terremoto ocurrió en una zona de alta actividad tectónica. La región occidental colombiana está influenciada por la interacción entre las placas tectónicas, incluida la placa de Nazca, que se desplaza hacia el este y se introduce por debajo de la placa Sudamericana.
La profundidad del evento ayudó a explicar por qué las ondas sísmicas pudieron sentirse a grandes distancias.
El Servicio Geológico Colombiano ha señalado que los movimientos de profundidad intermedia pueden tener una amplia zona de percepción, aunque sus efectos concretos dependen también de factores como el tipo de suelo, la distancia al epicentro y las características de las construcciones.
Una región con antecedentes sísmicos
El occidente colombiano y el Eje Cafetero han experimentado terremotos importantes a lo largo de las últimas décadas.
Uno de los antecedentes más recordados es el terremoto del Eje Cafetero de 1999, que devastó buena parte de Armenia y dejó más de un millar de víctimas mortales.
También existen antecedentes de fuertes movimientos sísmicos en el Chocó y en municipios cercanos a San José del Palmar.
La tragedia actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención, construcción sismorresistente, preparación comunitaria y capacidad de respuesta ante emergencias.
Una emergencia que todavía está en desarrollo
Mientras avanzan las operaciones de rescate, las autoridades mantienen la evaluación de daños en los municipios afectados. La cifra de víctimas puede continuar aumentando o modificándose mientras los organismos de socorro ingresan a estructuras colapsadas y reciben nuevos reportes desde las zonas rurales.
Por ahora, el llamado de las autoridades es a mantener la calma, atender únicamente la información oficial y evitar acercarse a edificaciones que hayan sufrido daños estructurales.
Colombia permanece en alerta mientras cientos de rescatistas trabajan para encontrar sobrevivientes y atender a las comunidades golpeadas por uno de los terremotos más fuertes registrados recientemente en el país.
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