En Nobsa, Boyacá, la memoria de las víctimas encontró un lugar para echar raíces. Con la siembra de árboles como símbolo de vida, memoria y esperanza, personas mayores afectadas por la violencia participaron en el cierre de la estrategia “Diálogos Transformadores”, acompañada por la Unidad para las Víctimas.
La jornada estuvo marcada por la inauguración del Jardín de la Memoria, un espacio dispuesto por la Alcaldía de Nobsa para honrar a las víctimas y sus familias y mantener presentes sus historias a través de un símbolo vivo dentro del territorio.
Un jardín para mantener viva la memoria
La actividad comenzó con un recorrido hacia el predio donde fue establecido el jardín. El trayecto estuvo encabezado por el alcalde del municipio y contó con el acompañamiento de la banda marcial de una institución educativa local, además de la participación de entidades departamentales vinculadas al proceso.
Más que la apertura de un espacio físico, el jardín representa la consolidación de un lugar destinado al reconocimiento de quienes fueron afectados por la violencia y de sus familias.
Los árboles sembrados durante la jornada adquieren así un significado particular: crecerán en el territorio como una representación permanente de las historias de quienes vivieron hechos de violencia y de la necesidad de preservar su memoria.
Personas mayores, protagonistas de los diálogos
Los “Diálogos Transformadores” hacen parte de las medidas de satisfacción con enfoque diferencial implementadas por la Unidad para las Víctimas.
El proceso permitió generar espacios de encuentro con personas mayores víctimas de la violencia, reconociendo sus experiencias, saberes y relatos históricos como parte de los ejercicios de dignificación y reparación simbólica.
Para quienes participaron, el proceso también significó un espacio para compartir experiencias y avanzar en la construcción de nuevos significados alrededor de lo vivido.
Aprendimos a soltar y a perdonar. De verdad que les doy gracias en nombre de todos mis compañeros, por todos los beneficios que hemos recibido y por hacernos sentir importantes, queridos y bienvenidos a una sociedad, expresó Nancy Martínez, participante de la estrategia
La memoria también se construye en el territorio
Con la inauguración del Jardín de la Memoria, Nobsa suma un espacio permanente para el encuentro con las historias de las víctimas y sus familias.
El cierre de los “Diálogos Transformadores” deja así una expresión física de un proceso que tuvo como eje el reconocimiento de las experiencias de las personas mayores afectadas por la violencia.
La iniciativa hace parte de las acciones de satisfacción y reparación simbólica que la Unidad para las Víctimas desarrolla junto con las administraciones territoriales, buscando que la memoria permanezca vinculada a los lugares donde las comunidades reconstruyen sus historias. En Nobsa, esa memoria ahora también tiene árboles, raíces y un espacio para seguir creciendo.
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