El departamento del Atlántico cerró marzo de 2026 con un total de 93 muertes violentas, evidenciando un panorama preocupante en materia de seguridad.
De estos casos, 73 ocurrieron en el área metropolitana de Barranquilla, concentrando la mayor carga de violencia en la región. La capital, Barranquilla, registró 38 víctimas, seguida por Soledad con 23, Malambo con 8 y Puerto Colombia con 4 hechos letales. En el resto del departamento se contabilizaron 20 asesinatos, distribuidos en municipios como Sabanalarga, Baranoa, Repelón y Santo Tomás, entre otros.
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Primer trimestre deja cifras en aumento
El balance del primer trimestre de 2026 asciende a 282 muertes violentas, lo que representa un incremento significativo frente a las 231 registradas en el mismo periodo de 2025.
El aumento de 51 casos adicionales confirma una tendencia ascendente que pone en entredicho la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas en el departamento. Además, en este periodo se han reportado 22 mujeres asesinadas, un dato que profundiza la preocupación por la violencia de género en la región.
Barranquilla, epicentro de la crisis
Las cifras dejan claro que la mayor problemática se concentra en el área metropolitana, lo que pone en el centro del debate la gestión del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char. Pese a contar con recursos millonarios provenientes de la tasa de seguridad, los resultados evidencian que la estrategia no ha logrado contener la ola de violencia.
Desde distintos sectores se cuestiona que, a pesar de las promesas realizadas durante campaña —incluyendo el uso de cerca de 78 mil millones de pesos para mejorar la seguridad—, hoy los indicadores reflejan una situación crítica.
Noticias La Voz Realities ya habían advertido sobre posibles fallas en la implementación de estas políticas, señalando riesgos en el manejo de los recursos y la efectividad de las medidas adoptadas.
Hoy, las cifras parecen dar sustento a esas alertas, en medio de una percepción creciente de inseguridad entre los ciudadanos.
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Gobernación también bajo cuestionamientos
La responsabilidad no recae únicamente en la administración distrital. La Gobernación del Atlántico, liderada por Eduardo Verano, también enfrenta críticas por su papel en la gestión de la seguridad.
Desde el inicio de su mandato, se ha señalado que la administración departamental delegó en gran medida esta responsabilidad a la Alcaldía de Barranquilla, sin ejercer un liderazgo contundente en la articulación de estrategias regionales.
A esto se suma el señalamiento recurrente hacia el Gobierno nacional, encabezado por Gustavo Petro, lo que para algunos sectores desvía la atención de las responsabilidades locales.
Una crisis que exige respuestas inmediatas
El aumento sostenido de la violencia en el Atlántico evidencia una crisis estructural que va más allá de hechos aislados.
Las cifras no solo reflejan una problemática de orden público, sino también la necesidad urgente de revisar las políticas de seguridad, fortalecer la coordinación institucional y garantizar que los recursos destinados realmente impacten en la protección de la ciudadanía.
Con un panorama cada vez más complejo, crece la exigencia ciudadana de resultados reales y medibles. La seguridad se mantiene como una de las principales preocupaciones en el departamento, y los datos actuales dejan claro que las estrategias implementadas hasta ahora no han sido suficientes para frenar la escalada de violencia.
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